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  • Hedy Hernández

La fiebre tifoidea: una infección bacteriana grave




La fiebre tifoidea es una infección bacteriana grave que afecta el intestino y, en algunos casos, el torrente sanguíneo. Es causada por la bacteria Salmonella Typhi y se transmite principalmente a través de alimentos y agua contaminados. Esta enfermedad es más común en países en desarrollo, donde las condiciones de higiene pueden ser precarias. Aunque la fiebre tifoidea es poco común en países desarrollados, o en aquellos que tienen agua tratada y un control de la eliminación de los desechos humanos, todavía se presentan casos, principalmente en personas que viajan a lugares donde la enfermedad es endémica. Los lugares con mayor prevalencia de casos o con brotes frecuentes son África y Asia del Sur.


Este padecimiento sigue siendo importante en todo el mundo. Según estimaciones de 2019, se estima que cada año se enferman alrededor de nueve millones de personas y fallecen aproximadamente 110 mil. A nivel global, se estima que alrededor de 21.5 millones de personas contraen tifoidea anualmente, causando entre 128 mil y 161 mil muertes. Estos números subrayan la importancia de la prevención y el tratamiento adecuado de la fiebre tifoidea.


En marzo de 2023, la OMS ya había precalificado dos vacunas antitifoideas conjugadas que confieren una inmunidad más prolongada que las vacunas anteriores y se pueden administrar a los niños de seis meses o más en una sola dosis


Diseminación

Las bacterias se propagan desde el aparato digestivo al torrente sanguíneo (causando bacteriemia) y pueden infectar órganos distantes como los siguientes:

· Hígado, bazo y vesícula biliar

· Los pulmones (causando neumonía)

· Articulaciones (provocando artritis infecciosa)

· Riñones (provocando glomerulonefritis)

· Válvulas cardíacas (lo que provoca endocarditis)

· Aparato genital

· Los tejidos que recubren el encéfalo y la médula espinal (causando meningitis)

· Huesos (provocando osteomielitis)

Estas infecciones se desarrollan sobre todo cuando las personas no son tratadas o cuando se retrasa el tratamiento.


Síntomas

Generalmente, aparecen síntomas similares a la gripe, que se manifiestan gradualmente, entre una y tres semanas después de la infección. Las personas afectadas tienen fiebre, cefalea, sangrado nasal, tos seca, escalofríos, dolor de garganta, úlceras en el paladar, dolores musculares y articulares, dolores abdominales, heces con sangre, y, en algunos casos, una erupción cutánea llamada "manchas rosas", que son pequeños puntos rojos en el abdomen y el tórax.


Al principio, estas personas tienen estreñimiento, pero después de dos semanas cursan con diarrea.


Después de unos días, la fiebre alcanza un máximo entre 39 ºC ó 40 °C, se mantiene elevada durante otro período de entre 10 y 14 días y vuelve a la normalidad durante la cuarta semana después del inicio de los síntomas. A menudo el ritmo cardíaco se ralentiza y las personas afectadas se sienten agotadas. Cuando la infección es grave, pueden llegar a desvariar.



Diagnóstico

El diagnóstico de la fiebre tifoidea se realiza mediante pruebas de laboratorio, como análisis de sangre y cultivos de heces. Es importante realizar un diagnóstico temprano para iniciar el tratamiento adecuado y prevenir complicaciones. El tratamiento principal son los antibióticos, que ayudan a eliminar la bacteria del cuerpo. Sin embargo, debido al aumento de la resistencia a los antibióticos, el tratamiento puede ser más complicado en algunos casos.



Complicaciones

Si no se trata adecuadamente la fiebre tifoidea, en la última fase de la enfermedad puede haber complicaciones graves. Estas pueden incluir perforación intestinal, hemorragia gastrointestinal, y en casos extremos, muerte de las células de las paredes del intestino delgado o del intestino grueso. Esto permite que el contenido del mismo se filtre en el cuerpo, lo que, puede causar dolor de estómago intenso, vómitos e infección en todo el cuerpo, que se denomina septicemia. Esto puede ser mortal, por lo tanto, es crucial buscar atención médica si se sospecha de fiebre tifoidea, y seguir el medicamento prescrito por el médico.


Las bacterias se propagan desde el aparato digestivo al torrente sanguíneo (causando bacteriemia) y pueden ocasionar los siguientes padecimientos:

· Miocarditis

· Endocarditis

· Aneurisma micótico

· Neumonía

· Pancreatitis

· Infecciones en los riñones o la vejiga

· Meningitis

· Osteomielitis

· Artritis infecciosa

· Glomerulonefritis

· Daño en hígado, bazo y vesícula biliar

· Problemas psiquiátricos, como confusión, déficit de atención, reacciones lentas, delirio, alucinaciones y psicosis paranoica.


Estas infecciones se desarrollan sobre todo cuando las personas no son tratadas o cuando se retrasa el tratamiento.


Es importante destacar que algunos portadores de la bacteria pueden desarrollar una infección crónica de la vesícula biliar o del tracto urinario, y continúar excretando bacterias en las heces o la orina aun cuando no presenten ya ningún síntoma. A estos individuos se les conoce como portadores.


Pruebas y exámenes

· Análisis de sangre ELISA para buscar anticuerpos contra la bacteria Salmonella Typhi.

· Estudio de anticuerpos fluorescentes para buscar sustancias específicas para la bacteria Salmonella Typhi.

· Conteo de plaquetas (puede ser bajo).

· Cultivo de heces.



Tratamiento

Se prescriben antibióticos, se recomienda reponer los electrolitos por vía intravenosa, y suministrar a los enfermos dieta blanda.

Se sugiere cuarentena para evitar exponer a otros , así como lavar aparte la ropa y los utensilios a temperaturas superiores a 80 ºC.


La convalecencia puede durar varios meses, pero los antibióticos disminuyen la gravedad y las complicaciones de la fiebre tifoidea, así como la duración de los síntomas.


También es necesario que la persona se alimente con frecuencia, debido a las hemorragias intestinales u otras alteraciones del tracto digestivo. En ciertos casos debe administrarse alimentación por vía intravenosa hasta que se puedan digerir los alimentos.


Recomendaciones para viajeros

Para las personas que planean viajar a áreas donde la fiebre tifoidea es endémica, se recomienda tomar precauciones adicionales. Esto incluye consumir alimentos inmediatamente después de cocinados, bebidas envasadas o enlatadas que estén debidamente selladas, té o café calientes; lavarse los dientes con agua embotelladad, evitar el contacto con personas enfermas y asegurarse de recibir la vacuna contra la fiebre tifoidea antes de viajar. Además, es importante estar al tanto de los síntomas de la fiebre tifoidea y buscar atención médica al menor indicio.




Referencias:

1. Fiebre tifoidea: MedlinePlus enciclopedia médica. (n.d.). Medlineplus.gov. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001332.htm

3. Fiebre tifoidea. (n.d.). Www.who.int. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/typhoid

4. Tifoidea: Síntomas, tratamiento, causas y prevención. (2019, January 10). Www.medicalnewstoday.com. https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/324097



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