top of page
  • Foto del escritorRedacción Relax

Yolopopotli, fiel tradición que perdura




Yolopopotli es un término náhuatl para definir lo que se conoce como arte en popotillo, una técnica prehispánica usada por los mexicas en edificaciones, y que hoy día ornamenta hermosas y coloridas artesanías como cuadros, marcos, separadores, cajas y otros objetos, que se venden en algunos lugares de nuestro país.

Dicha técnica data de un periodo anterior a la conquista y colonización española, en el cual los mexicas usaban plumas de aves como teselas de mosaicos, una actividad que se conoce como arte plumario. En este contexto se encuentra Luz María Salinas Aguilar, una entusiasta mujer, quien por seis décadas se ha dedicado a la elaboración de artesanías con popotillo, y quien compartió a Relax su pasión por esta labor que, incluso, ha podido llevar fuera de nuestro país. Luz María es originaria del norte de la Ciudad de México, del histórico barrio de Peralvillo, y sus padres, CatalinaAguilar y Jaime Salinas, le enseñaron a trabajar el popotillo; entonces contaba con siete años de edad y era muy observadora. Y es que, para una niña inquieta, involucrarse en la elaboración de artesanías, que a simple vista podrían parecer un trabajo escolar, resultó una oportunidad de trabajo y una satisfacción, en la que puso toda su paciencia, pues requiere gran precisión. “Cuando tenía nueve años, vendí seis cajitas a tres pesos cada una, pero me las pagaron a tres dólares, eso me sorprendió tanto, que regresé muy feliz junto a mi hermana mayor”. Y así fue como este entusiasmo que nunca perdió, la llevó a emplearse durante muchos años en el negocio familiar, conformado por sus hermanas, sus tías y sus primas, además de contar con el apoyo de don Toño, el carpintero. Su primer trabajo fue una especie de grecas que se colocaron en las cuatro caras de algunas cajas de madera, y conforme su habilidad fue creciendo, consiguió elaborar dibujos de mayor dificultad, como una virgen de Guadalupe, que recuerda


con mucho cariño, y que vendió en la Feria del Hogar en Paseo de la Reforma, cuando tenía 16 años de edad.


Con gran entusiasmo, Luz María recorrió muchos lugares en estados de la república y en mercados de artesanías, como el de Xochimilco y el de la Ciudadela, los cuales son muy visitados por el turismo nacional y extranjero. Y serían estos afanes y la calidad de su trabajo, los que le llevaron a visitar el programa del locutor y presentador televisivo, León Michel, donde pudo demostrar cómo trabajaba el popotillo; y, además, ser entrevistada por el señor Raúl Velasco, en su famosa emisión dominical, cuyas transmisiones se dieron por el canal 2, a finales de los años 60.


A la par que las artesanías de Luz María eran más solicitadas, contrajo matrimonio, y comenzó a trabajar de manera independiente. Esto le permitió un mayor impulso, que le permitió concursar, con sus coloridos cuadros, primero para una famosa marca de refrescos, y también en una convocatoria del Museo de Arte Popular. Estas participaciones la empoderaron, e incluso, volvió a ser entrevistada en el programa de televisión A quien corresponda, en su secciónHecho en México, en diciembre de 2013, en el cual dejó por sentado, el orgullo que siente por realizar un trabajo ciento por ciento mexicano.


La artesana siguió conquistando con sus productos, los cuales pudo mostrar en hoteles de prestigio de la Ciudad de México, y con el tiempo, hasta los llevó a una exposición en Philadelphia, Estados Unidos, donde Isaiah Zagar, su cliente, artista de mosaico reconocido por sus murales, le permitió en 2015 exponer en su galería Philadelphia’s Magic Gardens, ubicada en South Street, un sitio donde hasta dio algunos autógrafos, y en el que reconoce, fue un honor estar. Por otra parte, en Canadá visitó tres lugares, y la venta de sus artesanías fue todo un éxito.


Actualmente, la entusiasta artesana vive en Ciudad Nezahualcóyotl, estado de México, donde día a día emprende un nuevo diseño, ya se trate de un cuadro, un marco, una agenda, algún imán o una maravillosa cruz, que son algunos de los productos más solicitados por sus clientes.Sus manos se mueven rápidamente en la manipulación del popotillo, cortando y aplicando cada fragmento a modo de pinceladas que trazan y enfatizan algún pasaje campirano o algún motivo muy mexicano, como si al detenerse la idea del color o de algún detalle se le fuera a escapar, y es que la hoja en blanco con un trazo, es nada, después de la pincelada de popotillo, de ese zacate tan noble que crece para ser manipulado, dando color y vida. El gusto que sus elaboraciones generan en las personas que las adquieren, es su mayor satisfacción.



El popotillo cambray o de mijo silvestre, también usado para hacer escobas y escobetillas crece en las montañas del Valle de México incluyendo las faldas del volcán Popocatépetl, el Nevado de Toluca y en la región del Ajusco.

Bajo el título Historias en popote, del 1 de mayo al 28 de junio de 2015, tuvo lugar la muestra de Luz María en Philadelphia’s Magic Gardens con la siguiente descripción: “Luz María Salinas es una artesana mexicana que usa popotillo teñido para crear sus cuadros, los cuales están llenos de detalles interesantes. Usando esta técnica creada hace cientos de años, Salinas traduce los dibujos de Isaiah Zagar a piezas coloridas y con textura que complementan los mosaicos de Zagar”.

No obstante una artesanía de popotillo reúne los siguientes pasos, siempre requerirá de paciencia y esmero : 1. Conseguir las escobetillas en los lugares donde crece el “popote cambray o popotillo de escoba de mijo silvestre”, 2. Teñirlas con anilinas, 3. En una hoja se cuadra el tamaño del diseño que se va a realizar, 4. Se aplica cera de Campeche y se extiende en la hoja, 5. Se contornean las figuras del diseño, 6. Se rellena cada figura, 7. Se aplana cada figura con un palo especial, 8. Se laquea el diseño para fijarlo mejor, 9. Se corta y se pega en otra superficie, y con ello queda terminado.


Comments


bottom of page