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  • Foto del escritorRedacción Relax

David Garrett, el violinista rock star de la música clásica



Su estilo especial, que fusiona el pop, el rock y lo clásico, atrae tanto a jóvenes como a adultos


Foto: Christoph Köstlin. Tomada del sitio oficial de David Garrett. www.david-garrett.com

Considerado el pionero de la tendencia moderna del crossover, esta superestrella internacional del violín se ha consagrado en la industria musical gracias a una peculiar fusión que memora las notas clásicas, como las obras universales de Mozart, con los sonidos de bandas de rock, como Metallica.


Su destreza y dominio del instrumento lo han llevado a los más grandes escenarios del mundo, pero también a los más exigentes.


Durante este año, Garrett realizó la gira mundial Alive, para promocionar su álbum homónimo; y por supuesto, México fue partícipe de este viaje, ya que se presentó en Guadalajara, el 22 de octubre pasado. A mediados del próximo marzo, iniciará el Iconic Tour 2023, que incluirá piezas musicales de su nuevo disco, Iconic, el cual está inspirado en violinistas legendarios, como Bach, Dvorák, Gluck, Kreisler, Mendelssohn y Schumann.


¿Quién es David Garrett?


David Bongartz (su nombre de pila) nació el 4 de septiembre de 1980, en Aquisgrán, Alemania. Se familiarizó con el violín a la corta edad de cuatro años, cuando hizo suyo el ejemplar que su padre le había comprado a su hermano mayor. Ayudado por su progenitor, aprendió a tocar el instrumento en un corto período de casi un año; luego, comenzó a tomar lecciones en la Escuela de Música de Lübeck; y cuando cumplió siete años, ya daba recitales.


A los 12 años, empezó a trabajar con la célebre violinista polaca Ida Haendel, iniciando su aventura musical, con la grabación de dos CD y presentándose en varios programas de televisión, como invitado. A los 13, se convirtió en el artista masculino más joven en firmar con la Deutsche Grammophon, el sello discográfico alemán especializado en música clásica.


En 1999, en el mejor momento de su carrera, decidió dejar todo en suspenso y mudarse a Nueva York, para estudiar musicología y composición, en la prestigiosa Academia Juilliard, al lado del violinista Itzhak Perlman.


Su música: la combinación perfecta para atraer a los jóvenes


Cuando David finalizó aquellos estudios, emprendió una nueva carrera como violinista, tratando de romper la brecha entre las nuevas generaciones de jóvenes y la música clásica. En 2007, la compañía discográfica Decca lanzó su primer álbum de fusión, Free, también conocido bajo el título Virtuoso, que contenía clásicos, como Flight of the bumblebee, de Rimsky-Korsakov, y Caprice No. 24, de Paganini, así como un remake de Nothing else matters, de Metallica. Ese disco lo hizo acreedor, en 2008, al galardón ECHO Klassik, en la categoría de clásicos sin fronteras.


Luego, vino su segundo álbum, Encore, en octubre de 2008, con el que también buscaba despertar el interés de los jóvenes hacia la música clásica; contiene composiciones propias y arreglos de piezas y melodías que lo han acompañado en su vida. El éxito de ese material, incluso, superó al del primero, ya que, en Estados Unidos, se mantuvo en el número uno en las listas de hits clásicos, durante meses.


Classic romance fue su tercera producción, lanzada en 2009, donde volvió a sus raíces clásicas y le ganó una popularidad abrumadora, que tuvo su culmen en la obtención del ECHO Klassik 2010, en la categoría best seller del año.


En 2010, superó todo lo visto hasta ese momento, con el lanzamiento de Rock symphonies, dirigido a una audiencia juvenil, en el que incluía remakes de himnos de rock y metal de bandas icónicas, como Nirvana, Guns n' Roses, Metallica y U2, combinados con títulos de Vivaldi y Beethoven. Esto le valió otros dos premios ECHO Klassik, en 2011.


Posteriormente, llegaron más álbumes: Legacy (2011), Music (2012), Garrett vs. Paganini (2013), Timeless (2014), Explosive (2015), Rock Revolution (2017), Unlimited (2018), Alive y Alle tage ist kein Sonntag (2020), e Iconic (2022). Actualmente, cuenta con alrededor de 25 producciones, con las que se ha convertido en uno de los artistas pop y de crossover más populares. Yehudi Menuhin, violinista y director de orquesta, ha descrito a Garrett como “el mayor violinista de su generación”.


Durante las últimas dos décadas, ha actuado con muchas de las principales orquestas y directores del mundo. Su repertorio incluye sonatas clásicas, varias versiones de canciones de rock y temas de películas, así como composiciones y arreglos originales. Con su estilo único, ha inspirado al público joven a asistir a más conciertos de música clásica y está ayudando a garantizar que dicho género siga siendo un elemento básico en el futuro.


Debut en cine

En 2013, interpretó el papel principal en la cinta The devil’s violinist, dirigida por Bernard Rose, como Niccolò Paganini. Además de protagonizar la película, también, compuso las bandas sonoras de la misma, junto al guitarrista y director musical Franck van der Heijden.


Faceta de modelo


Mientras estudiaba en Juilliard, Garrett complementó sus ingresos, trabajando como modelo. Algo que hizo muy bien y que le gustó tanto que decidió combinarlo con su carrera musical. En su trayectoria dentro del mundo de la moda, ha colaborado con marcas de renombre, como Thomas Sabo, y ha desfilado en prestigiosos eventos, como el Mercedes Benz Fashion Week. Algunos escritores especialistas en esta industria lo han descrito como "el David Beckham de la escena clásica".


Hoy en día, nos atrevemos a decir que es un auténtico ícono de la moda. Su estilo puede describirse como único, por las combinaciones que realiza en la alfombra roja o cuando hace acto de presencia en algún evento. La mayoría de los atuendos de Garrett son casuales y es difícil verlo con ropa formal.


El violinista virtuoso más rápido del mundo


En el año 2008, Garrett se convirtió en el violinista más rápido del mundo, de acuerdo con el libro Guinness de los récords mundiales. Se hizo acreedor a dicho reconocimiento por su interpretación de Flight of the bumblebee, de Rimsky-Korsakov, donde tocó la melodía completa en 66.5 segundos, ejecutando 13 notas por segundo. Lo mejor es que, más tarde, mejoró su récord al lograr finalizar esta misma pieza en 65 segundos.


Pocos de los músicos destacados han sido capaces de dominar este interludio orquestal, pero Garrett lo hizo de manera increíblemente hermosa, profesional, clara y rápida.



Con una imagen contrastante a la figura formal del músico clásico (larga cabellera, chamarras de piel y actitud de rebelde), a sus 42 años de edad, Garrett tiene un largo camino por recorrer, llevando su particular estilo a todos los rincones del mundo, demostrando que la música clásica sigue tan vigente como el rock y el pop, y que, además, se pueden conjugar entre sí, con resultados extraordinarios.



El violín, para mí, es un gran instrumento, porque puedes usarlo como instrumento rítmico y también como instrumento melódico… Puedes hacer prácticamente todo con el violín.


David Garrett

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