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Logran revertir el Alzheimer en ratones

  • Foto del escritor: Redacción Relax
    Redacción Relax
  • hace 4 días
  • 2 Min. de lectura


Uno de los avances médicos más recientes en materia de las demencias de se centra en el uso de nanopartículas diseñadas con precisión molecular, las cuales no actúan de manera directa sobre las neuronas –como lo hacían la mayoría de los tratamientos experimentales–, sino sobre la barrera hematoencefálica, el sistema que regula qué entra y qué sale del cerebro. Según el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y el Hospital West China de la Universidad de Sichuan (WCHSU), con participación de investigadores del Reino Unido, este enfoque permite restaurar el equilibrio del entorno cerebral y reactivar procesos naturales de limpieza que eliminan proteínas tóxicas, como la beta-amiloide, estrechamente relacionada con el Alzheimer. 


Los resultados observados en ratones han sido especialmente significativos después del tratamiento, ya que disminuyó la acumulación de estas proteínas y se registraron mejoras en la memoria y el aprendizaje. De acuerdo con la Agencia SINC, estos cambios sugieren una recuperación funcional parcial del cerebro, logrando un posible freno para el deterioro.  

Como explica Giuseppe Battaglia, profesor de investigación en el IBEC, investigador principal del Grupo de Biónica Molecular y líder del estudio, “el efecto a largo plazo proviene de la restauración del sistema vascular del cerebro. Lo más relevante es que nuestras nanopartículas actúan como un fármaco y parecen activar un mecanismo de retroalimentación que devuelve esta vía de eliminación a niveles normales”.


Este enfoque introduce un cambio de paradigma importante. En lugar de atacar de manera directa los daños neuronales, propone intervenir en los sistemas que sostienen el equilibrio del cerebro. De hecho, el propio equipo investigador señala que el proceso funciona como una reacción en cadena: cuando la vascularización recupera su función, empieza a eliminar la beta-amiloide y otras moléculas dañinas, lo que permite que el sistema vuelva a equilibrarse.   


Las nanopartículas utilizadas, descritas como “fármacos supramoleculares”, actúan como agentes terapéuticos por sí mismos. Su diseño les permite interactuar con receptores específicos –como la proteína LRP1– y reactivar mecanismos de transporte que, en condiciones normales, ayudan a eliminar desechos del cerebro.


Los hallazgos recientes han despertado interés en la comunidad científica, aunque aún se analizan con cautela, ya que se basan en estudios con ratones que no reflejan por completo la complejidad del Alzheimer en humanos, donde intervienen factores como la edad, la genética y el entorno. Aun así, estos resultados sugieren que el deterioro cognitivo podría no ser completamente irreversible y que el cerebro podría mantener cierta capacidad de recuperación incluso después del daño. En este sentido, se perfila una línea de investigación que explora nuevas posibilidades terapéuticas, ideas que siguen siendo investigadas y desarrolladas.

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