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El ave que duerme mientras vuela

Foto del escritor: Redacción Relax
Redacción Relax
hace 2 días
2 min de lectura

 


Volar y dormir al mismo tiempo es una habilidad que sólo las fragatas grandes (Fregata minor)  tienen. Estas aves pueden pasar varios días en el aire sin posarse sobre el agua, recorriendo distancias de hasta unos 3 mil kilómetros. Tienen patas poco adaptadas para posarse en el agua y un plumaje con poca impermeabilización, por lo que permanecer en vuelo resulta fundamental durante sus desplazamientos y búsqueda de alimento. ¿Cómo descansan, entonces?


Investigadores demostraron que estas aves marinas pueden dormir mientras permanecen en el aire durante sus largos recorridos sobre el océano. El descubrimiento fue posible gracias a pequeños dispositivos que registraron la actividad eléctrica de sus cerebros mientras volaban, proporcionando la primera evidencia neurofisiológica directa de sueño durante el vuelo en aves.


Los registros mostraron que podían dormir utilizando un solo hemisferio cerebral mientras el otro permanecía activo, un fenómeno conocido como sueño unihemisférico. De esta manera, una parte del cerebro podía entrar en sueño mientras la otra permanecía despierta. Los investigadores observaron, además, que, durante determinados momentos, las aves podían dormir simultáneamente con ambos hemisferios.


El sueño unihemisférico parecía tener una función especialmente útil durante el vuelo. Las fragatas dormían principalmente mientras planeaban o describían círculos aprovechando las corrientes ascendentes de aire. Cuando dormían con un hemisferio, el ojo correspondiente al hemisferio que permanecía despierto quedaba orientado hacia la dirección del vuelo, lo que sugiere que podían conservar cierta vigilancia mientras descansaban.


Sin embargo, las fragatas no pasan sus viajes durmiendo plácidamente. De hecho, duermen muchísimo menos durante el vuelo que cuando están en tierra. Los investigadores calcularon que, durante sus vuelos, dormían apenas 0.69 horas al día, aproximadamente 41 minutos, frente a las cerca de 13 horas diarias que podían dormir después de regresar a tierra. El sueño durante el vuelo también era más breve, fragmentado y menos profundo.


Las fragatas pueden reducir drásticamente su sueño durante los vuelos y, aun así, mantener las capacidades necesarias para orientarse, aprovechar las corrientes de aire y buscar alimento.Una estrategia extraordinaria que permite a estas aves afrontar jornadas enteras sobre el océano sin necesidad de tocar tierra.

 

 

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