Inauguración del primer ferrocarril subterráneo de América
- Redacción Relax

- 3 sept
- 2 Min. de lectura

El primero de septiembre de 1897 fue un día importante para la historia del transporte en América, con la inauguración del metro de Boston (MBTA), el primer ferrocarril subterráneo del continente. Esta innovadora obra surgió como respuesta al colapso del tráfico en el centro de la ciudad, donde los tranvías, caballos y peatones saturaban las calles, al punto de paralizar el movimiento urbano. Así, Boston, a través de la empresa West End Rail Street, fue pionera en electrificar su sistema tranviario.
El sistema, conocido como Tremont Street Subway, se construyó mediante el método “cut and cover” —una técnica que consistía en excavar zanjas, hacer los túneles y, luego, cubrirlos—, lo cual permitió abrir una línea subterránea de poco más de un kilómetro entre estaciones estratégicas, como Park Street y Boylston.
En la actualidad, el MBTA opera en un total de 123 estaciones de cercanías, 51 estaciones de metro, 74 estaciones de tren ligero y 22 estaciones de tren elevado (ATR), convirtiéndolo en el sistema de transporte más completo. El proyecto, impulsado por la Boston Transit Commission y dirigido por el ingeniero Howard A. Carson, fue ejecutado en un tiempo récord, pues se menciona que su construcción inició en 1895, y sólo dos años después, el metro abrió sus puertas a más de cien mil personas que utilizaron el servicio en su primer día, según datos de la American Society of Civil Engineers (ASCE). Este sistema transformó la movilidad urbana en Boston y sirvió como modelo para las futuras redes subterráneas en los Estados Unidos. Hoy, más de un siglo después, partes de esa línea original siguen en funcionamiento, testimonio del inicio del transporte moderno en América.
%205.png)




Comentarios