top of page

Museo Nacional de San Carlos: arte europeo en un palacio neoclásico

  • Hedy Hernández
  • 5 ago
  • 5 Min. de lectura
ree

 

En pleno corazón de la Ciudad de México, en la colonia Tabacalera, se erige una joya arquitectónica que custodia siglos de historia y arte: el Museo Nacional de San Carlos. Este recinto alberga la colección más importante de arte europeo en México, con piezas que van del siglo XIV al XX, y ocupa un edificio que es patrimonio histórico: el Palacio del Conde de Buenavista, obra del célebre arquitecto Manuel Tolsá. Visitarlo es hacer un recorrido doble: por la historia del arte europeo y por una construcción que refleja la transición estética de la Nueva España hacia el México independiente.

 

Historia del edificio: de residencia nobiliaria a museo nacional


El edificio que hoy alberga al museo es conocido como el Palacio del Conde de Buenavista, considerado uno de los máximos exponentes del neoclásico en México. Su diseño fue encargado hacia 1798 por María Josefa Rodríguez de Pinillos y Gómez de Bárcena, marquesa de Selva Nevada, para su hijo José Gutiérrez del Rivero y Piñón, heredero del título de Conde de Buenavista. La dirección de la obra recayó en Manuel Tolsá, arquitecto valenciano afincado en la Nueva España, responsable de obras icónicas como el Palacio de Minería y la estatua ecuestre de Carlos IV, conocida como El Caballito. La construcción concluyó hacia 1805.

 

Paradójicamente, el joven conde murió antes de habitar la mansión, dejando a la propiedad sin su dueño original. En las décadas siguientes, el palacio cambió de manos en varias ocasiones y tuvo usos diversos. Durante el siglo XIX, fue residencia de personajes influyentes, entre ellos Antonio López de Santa Anna, presidente de México en varias ocasiones. Más tarde, a finales del Porfiriato, lo ocupó la Tabacalera Mexicana, que adaptó algunos espacios para oficinas y bodegas, circunstancia que dio nombre a la colonia Tabacalera donde se ubica.

 

Con el paso del tiempo, el edificio pasó a manos del gobierno federal. A principios del siglo XX, fue sede de la Lotería Nacional y posteriormente albergó la Escuela Nacional Preparatoria No. 4 de la UNAM, que utilizó sus amplios salones durante varias décadas. Sin embargo, hacia mediados del siglo XX, el palacio presentaba un notable deterioro.

 

En 1965, el inmueble fue rescatado y restaurado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) con el objetivo de convertirlo en un museo. En 1968 abrió sus puertas como Museo Nacional de San Carlos, albergando la colección de arte europeo de la antigua Academia de San Carlos. Finalmente, en 1994, adquirió su nombre actual, consolidándose como el principal repositorio de arte europeo en México.

 

La construcción está inspirada en el palacio del rey español Carlos V, con idéntico patio oval, a cielo abierto, una de sus características más singulares y una rareza arquitectónica que Tolsá diseñó siguiendo los tratados renacentistas de Giacomo Vignola, buscando una perfecta proporción entre espacio, luz y perspectiva. Este elemento, junto con la sobriedad de sus líneas y la monumentalidad de su composición, le ha valido la categoría de Monumento Histórico bajo la protección del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

 

Arquitectura: equilibrio entre barroco y neoclásico



ree

El Palacio del Conde de Buenavista representa el tránsito del barroco tardío al neoclásico. La fachada destaca por su simetría y sobriedad: la planta baja está construida en cantera gris con almohadillado robusto, mientras que en la planta alta las ventanas adinteladas y los balcones con pilastras estriadas se coronan con frontones triangulares y curvos. La composición transmite la armonía y claridad propias del neoclasicismo, alejándose de la exuberancia barroca predominante en la Nueva España.

 

El corazón del edificio lo constituye su patio elíptico, rodeado en la planta baja por veinte pilares toscanos y en la planta alta por veinte columnas jónicas compuestas que sostienen una balaustrada rematada con florones y esculturas. Este diseño crea un juego único de luces y sombras, al tiempo que organiza la circulación hacia las distintas salas. La distribución interna responde a la lógica de las casas señoriales coloniales: la planta baja albergaba espacios públicos y de servicio, y la planta alta se destinaba a las áreas privadas.

 

La restauración llevada a cabo en los años sesenta respetó la configuración original del inmueble, integrando sistemas modernos para la conservación de obras artísticas sin alterar su valor patrimonial. Hoy, pasear por sus corredores permite no sólo apreciar las exposiciones, sino también descubrir detalles arquitectónicos que hablan de la transición cultural de finales del siglo XVIII.

 

La colección: un viaje por el arte europeo (siglos XIV–XX)


El Museo Nacional de San Carlos custodia 2,195 obras entre pintura, escultura, grabado y dibujo, que representan los principales movimientos artísticos europeos desde el Gótico internacional hasta el romanticismo académico del siglo XIX y principios del XX. Su acervo procede en gran parte de la Real Academia de San Carlos, institución fundada en 1781 por orden de Carlos III para introducir la enseñanza formal de las artes en la Nueva España.

 

Estilos y artistas representados


·       Gótico y Renacimiento: con obras de Pedro Berruguete, Lucas Cranach el Viejo y representantes del gótico catalán.

·       Manierismo y Barroco: piezas de Pontormo, Tintoretto, Francisco de Zurbarán, Rubens y Frans Hals, que reflejan la efervescencia artística de los siglos XVI y XVII.

·       Rococó, Neoclasicismo y Romanticismo: destacando pinturas de Sorolla, Jean-Auguste-Dominique Ingres, Pelegrín Clavé, Eugenio Landesio, Germán Gedovius y Edouard Pingret. 

·       Academia en México.

·       Arte europeo del s. XIX y XX.

 

Entre las obras más admiradas figuran los lienzos de Francisco de Goya, con sus retratos llenos de expresividad, y las composiciones religiosas de Zurbarán, que evidencian la influencia del arte europeo en la Nueva España.

 

Puntos imperdibles en la visita


Patio Oval: el espacio más icónico del museo, único en su tipo por la conjunción de los estilos Barroco y Neoclásico, brinda una placentera sensación de hospitalidad por su peculiar forma oblonga de finales del siglo XVIII.

Patio Sorolla: espacio del siglo XVIII.

Galería Roja: Excepcional espacio remodelado a la usanza decimonónica, enmarcado por las rejas originales del Palacio de Buenavista.

Auditorio Rubens: diseñado por el arquitecto José Luis Benlliure.

Patio Marquesa de Selva Nevada: patio neoclásico en un ambiente decimonónico.

 

Biblioteca Erik Larsen: con más de 5,000 volúmenes especializados en arte y arquitectura occidental desde la antigüedad hasta mediados del siglo XX. Abierta para consulta.

La biblioteca se compone de tres colecciones:

·       Colección Museo Nacional de San Carlos: compuesta por la memoria expográfica del museo, además de libros, revistas y enciclopedias de arte en general.

·       Colección Primitivo Morales: donada por la familia de Primitivo Morales Solano, compuesta por 1,339 libros de temática variada y por 750 partituras, 28 programas de conciertos y 60 postales que retratan personajes y paisajes de México durante la primera mitad del siglo XX.

·       Colección Erik Larsen: se compone de libros de la autoría de Larsen y de otros dedicados al arte, en especial al arte flamenco y exponentes como Anthony Van Dyck y Peter Paul Rubens.

 

Un encuentro entre historia y arte


El Museo Nacional de San Carlos es mucho más que un contenedor de arte: es un diálogo entre la historia de la Ciudad de México, la obra de Manuel Tolsá y la herencia artística europea. Su arquitectura monumental, sus colecciones y sus espacios de contemplación lo convierten en un destino imprescindible para quienes desean sumergirse en la riqueza cultural de la ciudad. Cada sala, cada lienzo y cada rincón del palacio cuentan una historia, ofreciendo una experiencia estética y educativa que trasciende el tiempo.

 

Servicios


Visitas guiadas y talleres: actividades para todo público, incluyendo experiencias sensoriales para personas con discapacidad visual y talleres prácticos de dibujo.

 

Ofrece accesibilidad total: rampas, sillas de ruedas, préstamo de carriolas y estacionamiento para bicicletas.

 

Dirección

Av. México-Tenochtitlán 50 (antes Puente de Alvarado)

Col. Tabacalera

Alcaldía Cuauhtémoc

06030 CDMX, México

Tel. 55 8647-5800

 

Admisión general: $ 70.00 pesos, domingos entrada libre

 

Horarios: martes a domingo de 10:00 a 18:00 hrs.

 

Entrada libre: maestros y estudiantes con credencial, adultos mayores con credencial del INAPAM, personas con discapacidad, niños menores de 13 años

Comentarios


bottom of page