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  • Foto del escritorRedacción Relax

Protagonistas de la historia son los autores de las vacunas contra el SARS-CoV-2



En este mes, de presentación de los Premios Nobel, que generalmente son encabezados por el de Fisiología o Medicina, a su vez, tiene lugar la entrega de los Premios Princesa de Asturias, que, en esta ocasión, en la categoría de Investigación Científica y Técnica, ha distinguido a siete científicos que hicieron posible la formulación de las vacunas contra el SARS-CoV-2, que han estado siendo aplicadas en el mundo desde finales de 2020, consiguiendo reducir los contagios entre la población mundial.


En ese orden, el reconocimiento está dirigido a la bioquímica húngara, Katalin Karikó; al inmunólogo estadounidense Drew Weissman; al biólogo molecular y empresario canadiense, Derrick Rossi; a la vacunóloga británica, Sarah Gilbert; al bioquímico estadounidense, Philip L. Felgner; y a los médicos alemanes de origen turco, Uğur Şahin y Özlem Türeci.


El jurado calificador del galardón se refirió a los ganadores, en su acta, como “protagonistas de uno de los acontecimientos más destacados de la historia de la ciencia”, subrayando en particular que, gracias a sus largas trayectorias, en un tiempo extremadamente corto, condujeron a innovadoras aplicaciones, como ha sido la obtención de vacunas efectivas para luchar contra la pandemia.


Y, en segundo término, mencionó que “tanto el desarrollo de la tecnología novedosa del ARN mensajero como la producción de vacunas basadas en adenovirus abren un camino de esperanza para su uso frente a otras enfermedades”.

Esfuerzos diversos, un fin común

La distinción no sólo corresponde a los científicos, cuya experimentación resulta una revolución con mayor peso, como es el caso de la doctora Katalin Karikó, quien es pionera en los estudios del ARN mensajero (ARNm); su investigación consistió, en parte, en el desarrollo de ARNm transcrito in vitro para terapias de proteínas, y su propuesta fue usar las células del enfermo para que fabricaran la proteína que les curaría, inyectándoles un pequeño mensaje de este ARN.


Al respecto de este manejo, también los esfuerzos del doctor Philip L. Felgner condujeron a las vacunas de ADN, basadas en introducir en el organismo el material genético que codifica para los antígenos virales, e implementó tecnología de microarrays de proteínas de alto rendimiento para probar la inmunorreactividad.


Sarah Gilbert, quien lideró la creación de la vacuna de la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca, la tercera aprobada para su aplicación en Europa, en el mes de enero, es experta en el desarrollo de vacunas contra la gripe y


los patógenos virales emergentes, e incluso, en 2011, participó en el desarrollo y las pruebas de la vacuna universal contra todas las cepas de la gripe.


Y como, además de conocer las bases científicas para generar una vacuna, emprendiendo la experimentación, hace falta la visión empresarial de conocedores, Uğur Şahin y Özlem Türeci, fundadores de BioNTech, han sido fundamentales para la producción de las vacunas de Pfizer y BioNTech. En su haber, también han contribuido al descubrimiento de antígenos cancerígenos y al desarrollo de terapias de ARNm y otros tipos de inmunoterapias.


Por su parte, Derrick Rossi, fundador de la biotecnológica Moderna, quien, desde el principio, reconoció que el ARNm sería un nuevo paradigma para contrarrestar enfermedades, siendo la vacunación su aplicación perfecta, a últimas fechas, ha advertido que probablemente se tenga que repetir la aplicación periódicamente, pues se desconoce si la vacuna contra la COVID-19 permita generar una inmunidad natural o, bien, pueda ocurrir que el virus cambie y se vuelva endémico, como el de la gripe, haciendo necesario un refuerzo cada uno o dos años.


Para el premio Princesa de Asturias, ubicado dentro de la categoría de Investigación Científica y Técnica, figuraban 48 candidaturas, correspondientes a 17 nacionalidades, sin embargo, la elección se hizo de manera contundente, y la compensación al ganador es de 50 mil euros. Aquí, el Teatro Campoamor, en Oviedo, sede de la ceremonia.


Los doctores Katalin Karikó y Drew Weissman se aliaron a principios de este siglo, para obtener una vacuna para el SIDA a través del ARNm, y hoy día, el laboratorio del inmunólogo está trabajando sobre vacunas para 30 enfermedades infecciosas diferentes.




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