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  • Foto del escritorRedacción Relax

Sean Connery: Una leyenda de la pantalla grande



El 31 de octubre de 2020, se apagó una de las grandes estrellas del celuloide. Se trata del renombrado actor Sean Connery, quien murió pacíficamente en las Bahamas, a la edad de 90 años.


Con una carrera de más de 50 años, Sean Connery ha tenido un profundo impacto en la industria cinematográfica, con un legado de docenas de películas y obras de teatro, tanto en Reino Unido como en Estados Unidos.


A manera de homenaje, dedicamos a él esta pequeña semblanza.


Un escocés detrás de su sueño


Thomas Sean Connery nació en Edimburgo, Escocia, el 25 de agosto de 1930. Dejó la escuela a los 14 años para trabajar como lechero para la St. Cuthbert’s Co-operative Society; y en 1948, se unió a la Marina Real británica, pero tuvo que irse tres años después debido a una úlcera en el estómago.


Antes de convertirse en actor, Sean tuvo una variedad de trabajos diferentes; entre éstos albañil, salvavidas y pulidor de ataúdes. Comenzó a hacer fisicoculturismo a los 18 años y consiguió trabajo como modelo para el Edinburgh College of Art, y luego participó en el concurso Mr. Universe en 1953, donde quedó tercero.


Sin embargo, debido a su interés en actuar, Connery aprovechó su visita a Londres, durante la realización de Mr. Universe, para hacer una audición para una versión teatral de South Pacific, y consiguió un papel en el coro.


El primer James Bond

Si bien su primer crédito como actor llegó en la película de gánsteres No road back, en 1957; Connery es recordado y conocido por su interpretación de James Bond, siendo el primero en llevar este papel a la pantalla grande, apareciendo en siete de las cintas de espionaje. Él creó la suave entonación de voz así como los sorbos de martini que tanto han caracterizado al espía favorito del cine.


Con la serie de filmes de Bond, Sean robó los corazones de muchas mujeres en todo el mundo, dando un gran salto hacia la fama y cimentando su estatus en la pantalla grande. Tuvo una carrera larga y exitosa que lo llevó a aparecer en muchos programas de televisión y películas junto a grandes estrellas de Hollywood.


10 películas para recordar su legado


Sean Connery era un actor versátil, el intérprete que podía infundir a sus personajes una cierta personalidad radiante y ruda que solo se podía describir como “Conneryesque”.


Entre la gran producción artística que dejó como legado, destacan algunos filmes que, se podría decir, rinden homenaje a su gran capacidad actoral.


Dr. No (1962)

La forma en que Connery impregnó de un carácter imperturbable a este agente del servicio secreto de su majestad, fue clave para establecer a Bond como un héroe. Pero el actor escocés también le dio al personaje una sensualidad suave, un aire mundano, un ingenio, una presencia carismática y también cierta frialdad. Esta fue la primera cinta de la saga.


Marnie, la ladrona (1964)

Una de las películas más ambiguas de Hitchcock. Marnie (Tippi Hedren) se sirve de su trabajo como secretaria para robar. Cuando Mark Rutland (Sean Connery) la contrata, Marnie no sólo conserva sus delictivos hábitos, sino que, además, se comporta de manera absolutamente desquiciada. A pesar de todo, Mark decide casarse con ella y averiguar las razones de su obsesivo comportamiento.


La ofensa (1973)

El sargento detective Johnson (Connery) perteneciente a la policía británica, con 20 años de experiencia laboral, y ​​uno de los principales agentes, trabaja para capturar a un abusador de menores en serie que amenaza a la ciudad a la que él llama hogar.


Zardoz (1974)

Una sátira surrealista y un clásico de culto sobre la destrucción de la sociedad. Connery interpreta a Zed, uno de los "exterminadores" que mantiene a raya a los plebeyos; después de esconderse e infiltrarse en el mundo de los futuros patricios, Zed finalmente se radicaliza y ayuda a liderar una rebelión.


El hombre que pudo reinar (1975)

Una adaptación de aventuras para niños, de la novela de Rudyard Kipling, que reunió a Connery con Michael Caine, quienes interpretan a dos oficiales del ejército británico del siglo XIX que, en el camino de establecer una carrera como mercenarios, son confundidos, en el caso de Connery (en el Papel de Daniel Dravot), con un dios.


Robin y Marian (1976)

La adaptación de Richard Lester a la leyenda de Robin Hood presenta uno de los mejores giros de la estrella. Su Robin ya no es un héroe joven que roba a los ricos y da a los pobres, sino un hombre de mediana edad que regresa al bosque de Sherwood en busca de su amor perdido, Lady Marian, que, en su ausencia, se ha convertido en monja.


El nombre de la rosa (1986)

Coproducción europea para llevar a la pantalla grande la obra de Umberto Eco; que toma la parte de la trama del libro relativa a los crímenes ocurridos en una abadía del norte de Italia durante el siglo XIV. Un franciscano (Sean Connery) y su discípulo, llevan a cabo una investigación de los hechos, enfrentándose al Abad y a un inquisidor, más interesados en echarle la culpa al demonio que en desenmascarar el misterio.


Los intocables (1987)

Un policía endurecido y armado con una escopeta, que instruye a Eliot Ness en el arte de luchar contra los gánsteres. En manos de muchos actores, esto podría haber sido simplemente un buen papel de mentor, dado a Connery, sin embargo, este hombre se convierte en una fuerza de la naturaleza.


Indiana Jones y la última cruzada (1989)

La decisión de Steven Spielberg de contratar a Connery como el profesor Henry Jones en la tercera película de Indiana Jones, podría haber resultado un truco si el actor veterano no hubiera encajado tan perfectamente; en cambio, resultó un golpe de éxito.


La roca (1996)

Uno de los grandes éxitos del cine de acción de los noventa. Sean Conney, Ed Harris y Nicolas Cage nos sorprendieron con este thriller de acción ambientado en San Francisco. La roca relata cómo unos marines, enfadados por cómo el gobierno de Estados Unidos trata a los miembros de su cuerpo en misiones encubiertas, opta por rebelarse y tomar la cárcel de Alcatraz.


Definitivamente, Connery nos deja un gran legado. La industria del cine no habría sido la misma sin él y muchas de sus películas no serían hoy clásicas e icónicas, si no fuera por sus espectaculares actuaciones. Una gran estrella, un actor brillante y una leyenda que deja su huella en la mente y el corazón de todos los amantes del cine.


Fuente: rollingstone.com

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